
En febrero de 1979, se inicia la experiencia del LICEO EDAD DE ORO como resultado de una reflexión educativa y con la pretensión de responder a algunos vacíos que enfrenta la escuela. Entre sus prioridades está el fortalecimiento de las relaciones Maestro –Estudiante las cuales se fundamentan en el uso cotidiano de cuatro herramientas básicas: El respeto, el afecto, el conocimiento y los límites, a la vez que ofrece un aprendizaje vivencial incidiendo en la calidad de vida de los educandos. Es así como la Psicopedagoga Manuelita Ordoñez Ramírez, en una casa en arriendo situada en la diagonal 127A con carrera novena en Bogotá, inicia la realización de su Proyecto de vida, en colaboración con dos maestras, acompañando dos pequeños grupos, uno de Transición y otro de Primer Grado, apoyándose en los siguientes objetivos aún vigentes:

En febrero de 1979, se inicia la experiencia del LICEO EDAD DE ORO como resultado de una reflexión educativa y con la pretensión de responder a algunos vacíos que enfrenta la escuela. Entre sus prioridades está el fortalecimiento de las relaciones Maestro –Estudiante las cuales se fundamentan en el uso cotidiano de cuatro herramientas básicas: El respeto, el afecto, el conocimiento y los límites, a la vez que ofrece un aprendizaje vivencial incidiendo en la calidad de vida de los educandos. Es así como la Psicopedagoga Manuelita Ordoñez Ramírez, en una casa en arriendo situada en la diagonal 127A con carrera novena en Bogotá, inicia la realización de su Proyecto de vida, en colaboración con dos maestras, acompañando dos pequeños grupos, uno de Transición y otro de Primer Grado, apoyándose en los siguientes objetivos aún vigentes:


En el Liceo nos comprometemos a ofrecer una educación integral de calidad, centrada en el estudiante, mediante procesos pedagógicos innovadores, formación en valores y una orientación sólida hacia el proyecto de vida.
